Cómo el Desierto.


De Arizona. Desde que tengo uso de razón no recordaba un verano tan caluroso como este del 2006, el calor nos hace sentirnos un plomo, el asfalto de las ciudades parece que se pegara a nuestros zapatos a modo de un pastoso lodo, el espeso y caliente aire...parece que nos quisiera ahogar. Pese a esto que apunto el verano está hecho para soñar, caminar juntos de la mano y a la orilla del mar, beserse y compartir un helado y cuando de nuevo el gris del Otoño envuelva nuestras ciudades...añoraremos este pergajoso verano con felicidad, el Otoño dará paso al invierno, la primavera de nuevo nos preparará, para un nuevo y ardiente verano junto al mar, y así con más penas que glorias pasa la vida.
http://www.fominayashow.com/midis/Amaral/toda_la_noche_en_la_calle.mid
Un saldo. |

